Historia


Corrían mediados de los ochenta, pleno furor del rock latino, cuya influencia se me entrecruzaba con 3 discos fundamentales: "Oxigene" de J.M. Jarre, "Canción del Sur" de Los Jaivas (aún con Gabriel Parra vivo) y Led Zeppelin I. Sin mucha conciencia podría decir que comenzaba una especie de fiebre ecléctica por el sonido. 

Me entretenía horas sacandole chispas a un minicomponente usando una técnica casera o mas bien casettera (que después sabría se llama Ping-Pong) para grabar de cassette a cassette los beats de un Casiotone por el canal derecho y por el izquierdo mis primeros pasos en sintesis desde un Kawai K1, que fue la joyita por mucho tiempo y que se lo debo a mi padre y a lo buen vendedor que fue Ricardo Henríquez (Ahora "el Cromo") cuando trabajaba en una tienda a la que no le voy a hacer publicidad gratuita y que era la única que existia en una esquinita de la galería del Crowne Plaza.

Entre esas primeras máquinas tuve la suerte de cruzarme con otro Aparato Raro, literalmente Igor Rodríguez con sus Calibraciones fue quien me mostró lo mejor de la tecnología de la época, un flamante Atari ST corriendo el Dr.T's un software MIDI cuya lógica era muy similar a la del actual Ableton Live pero en el cual solo se veían números en la pantalla. Pasaron unos años hasta poder tener mi propio compu musical y desde ahí que las noches nunca volvieron a ser cortas. Componiendo, grabando, mezclando, investigando, traduciendo las míticas Mix, Keyboards, Electronic Musician y descanzando del Inglés con alguna edición del Musiquero que encontraba entre los libros usados de San Diego.


Fue en una de esas juntas "geek" (Antes que se acuñara el término) que me topé con el ser mas computín que haya conocido nunca, Sigfrid Ibsen, con quien jamás voy a olvidar, encargamos el "Cubase" a unos piratas suecos, a los cuales por correo había que enviarles unos cuantos verdes prensados entre dos disquetes cuyas puntas iban pegadas con "La gotita", todo esto dentro de un sobre cargado de confianza y paciencia para que dentro de un mes mas o menos llegara el entonces desconocido software que luego se expandió en efecto "Viral" entre los músicos atarianos de la época. De hecho si mal no recuerdo fui yo quien se lo llevé a Marcelo Fuentes por aquellos tiempos de la Escuela Moderna. 

Por esos días ya tenia montado un pequeño homestudio bajo la escalera de la casa de mis padres. De ahí comenzaron a salir todo tipo de sonidos y también mucho ruido. Recuerdo cuando el colchón, que era el único representante de una habitación normal era usado para aislar acústicamente la puerta. 


Entonces vino la primera pega, por un pedido musical de mi padre fui a parar a los míticos estudios AB (Ahora PlanB) en donde Domingo Vial y Carlos Fernandez grabaron la mayor cantidad de Jingles que nadie jamás ha hecho en una década. Ahí fue donde apareció otro Aparato Raro, Juan Ricardo Weiller, el quizá no se acuerde pero debo haber tenido 19 años cuando llegué con el track para mi primer comercial, estaba pasado en 4 segundos y claramente le faltaba onda. Se miraron entre ellos y sin hacer casi ninguna seña se embarcaron en lo suyo, JR pasó la cinta a un reel y como quien ahora hace magia con el protools la cortó en diferentes partes hasta lograr quitar exactamente los compases demás sin que se notara. No terminaba de sorprenderme cuando Domingo ya le había incorporado algunas percusiones y voces trasformando mi pobre maqueta en un producto mas que decente.Ya por esos tiempos el bichito de estar tras una consola me había picado hacia rato. Gracias a Felipe Joui(†) quien me enseñó los primeros secretos, que luego aplicamos junto a Cristián Abatte, quién para no pagar los enormes impuestos de importación metió en una bolsa del Duty Free una portaestudio que le había encargado de gringolandia. Pasabamos horas sin comer, grabandonos a nosotros mismos. 

Además de Cristián no puedo dejar de mencionar a Pablo Cano, Gonzalo Kadis(†) y Giorgi Cura, que fueron los primeros músicos con los que entré a un estudio, sin haber salido de la adolescencia.

Corrió mucha agua para terminar produciendo. Gracias a mi gran amigo y productor Jorge Cano y luego con Travesía Films (Marcelle Obrecht y el gran director Vicente Donoso) hicimos muchos comerciales para Chile y América, experiencia que siempre la he asociado -en desafío pero no en principios- a cuando el músico antiguo tenia que componer a pedido para la corte y siempre requería la aprobación de ésta. Hacer lo que el cliente quiere, en el menor tiempo posible es una pega que se la recomiendo a todos los compositores.

Anécdotas de la época las hay por montones así como personas* a las que debo agradecer. 


Esas experiencias se transformaron en la mejor escuela. en donde había que arreglárselas como fuese para producir música con los mínimos recursos. Esa fue la génesis de mi trabajo actual, que se podría resumir en "como hacer mucho con casi nada" y en donde aplico la lógica de que las personas son siempre mas valiosas que las maquinas. ¿Saben la cantidad de discos que todavía compiten con los actuales y que fueron grabados en 4 pistas? Partiendo por "Sgt. Pepper's de Los Beatles"

Por eso recuerden...
...al principio fue el silencio

Jorge Sacaan M.




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